Un apretonet es como llama R., una señora mayor de un pueblo valenciano, Ontinyent, a los abrazos.
Después de conocerla y tener una divertida y apacible charla en una plaza, al ir a despedirnos me dijo, "¡un apretonet!" y me abrazó.
Era la primera vez que escuchaba esa palabra, queda oficialmente incorporada a mi diccionario particular de palabras favoritas.
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martes, 7 de agosto de 2018
Reactivando el blog, cambios
Cuatro años después, ha llegado el momento de reactivar este blog.
Poco después de la -hasta ahora- última entrada, llegó mi hijo: acogida permanente monoparental de un niño de casi 10 años. El foco de atención viró casi 180 grados y mi energía se concentró en aprender a ser madre. Un viaje con curvas, a ratos a pie, a ratos en avión, a ratos en tren disfrutando del paisaje, a ratos intentando conducir un bólido que parecía que se iba a salir en la siguiente curva. A ratos parada dejando reposar tanta burbuja hirviendo en la olla.
Con la biodanza como compañera y el mar como banda sonora. Y tantas personas cerca que componen esa tribu que educa.
Los viajes de trabajo han quedado en viajes interiores, lo internacional ha pasado a local, la gran ciudad ha pasado a ser una pequeña y manejable ciudad, tranquila, marítima y luminosa.
Este blog nació con la intención de reflejar algunos de los aspectos o vivencias en trabajo como consultora en cooperación internacional... y ahora será ...ya veremos...
Y yo...viendo el mundo de otra manera, y con sensación de haber aprendido a conducir el bólido - jajaja! qué ilusa :) - o al menos a poder ir por diferentes caminos, y ya no solo en línea recta, como cuando aprendes a andar en bici.
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